Wednesday, April 19, 2006

Pablostory N° 51

La semana pasada arreglé ir a ver una película del Festival de Cine con un amigo (llamémosle Mr. Nitrógeno para resguardar su nombre). Cuando faltaban 20 minutos para que empiece, yo estaba en la cola y él no aparecía, así que lo llamé al celular. Me contestó una voz de mujer, así que supuse que sería algo así como "la muchacha de la limpieza" que trabaja en su casa.
-Hola...
-Hola, ¿está Mr. Nitrógeno?
-No, él se olvidó el celular acá. Lo va a pasar a buscar en unos minutos... ¿Querés que le diga algo?
-Mmm... ¿no sabés si iba para el cine?
-No, ni idea...
-Bueno, entonces, si puede llamar a Merrick al celular.
-OK, yo le aviso.
-Bueno, muchas gracias.

Minutos después llegó Mr. Nitrógeno, apurado.

-Así que llegaste tarde porque pasate a buscar el celular... ¿Te avisaron que te llamé?
-No, no me avisaron. ¿Con quién hablaste?
-Creo que era la "muchacha de la limpieza".
-Qué raro, no me dijo nada... ¿Adónde llamaste, a mi casa o al celular?
-Al celular, pero te lo habías olvidado en tu casa, así que es lo mismo.
-No, me lo había olvidado en el colectivo. La persona con la que hablaste era una tal Sol que agarró el celular al escuchar el llamado y ver que alguien se lo había dejado olvidado. Si te dijo que yo estaba por pasar a buscarlo era porque yo acababa de llamar a ver si alguien lo tenía y podía recuperarlo. Así que tuve suerte, esta alma caritativa atendió mi llamado y arreglamos para que yo lo pase a buscar y luego vine para acá.
-Uau... y no sólo te respondió sino que ofició de secretaria. Con razón me dijo que no tenía idea si ibas al cine... Y yo encima le dejé el recado de que me llames.

Desde aquí, nuestros saludos y agradecimientos a esa samaritana con buena onda llamada Sol, dondequiera que esté...

3 comments:

DrNitro said...

y si... gran pablostory

Mundo del Cinismo said...

Yo prefiero la del pancho y los cinco pesos que devolvió al escuchar los consejos de Javier Q.

Zedi Cioso said...

Esta buena la historia, antes que nada, por las conjeturas que uno elabora ante una situación inesperada (que una anónima voz femenina atienda el celular de un amigo). Mejor aún porque a la reconstrucción racional se impuso en los hechos una mucho más retorcida e inverosímil.